El comercio electrónico ya funciona en El Salvador, pero existe un problema que es su falta de regulación, por lo que en muchas ocasiones provoca incertidumbre y desconfianza por parte de los usuarios y los empresarios.
En este ámbito se puede decir que salvo la Defensoría del Consumidor, que ha establecido límites y alcances de la actuación de las empresas locales, el comercio electrónico como tal no está regulado, en nuestro país. Sin embargo en nuestro país según lo que se investigó sobre este tema se pueden utilizar leyes referentes al comercio en general para poderse defender, como por ejemplo: La Ley de protección al consumidor (Art. 2) y el Código de comercio (Art. 1).
Aunque si se quisiera llevar adelante un juicio mercantil por una transacción que se realizó vía electrónica, ningún juez aceptará como válidos los documentos impresos de las comunicaciones, y mucho menos de los correos enviados y recibidos.
Aunque ya hay algunas propuestas para un proyecto de ley en la Asamblea Legislativa, pero por la indiferencia de los diputados ante este tema que lo considera irrelevante han ido encajonándolo. Pese a que en la actualidad el número de usuarios va en crecimiento y cada vez más se hace urgente la necesidad un control en este nuevo tipo de hacer comercio.
En El Salvador los avances que se han tenido en promover una ley que proporcione los elementos necesarios para la regulación del comercio electrónico han sido escasos, aunque no ha sido un tema del todo olvidado actualmente, el 26 de julio de 2010 se presentó nuevamente una propuesta de ley para regular el comercio electrónico, por el Diputado de CD, Douglas Avilés.
Ante todo esto se menciona algunos objetivos de la implementación de una ley sobre el comercio electrónico como lo son:
- Permitir o facilitar el empleo de firmas electrónicas.
- Conceder igualdad de trato a los usuarios de documentación consignada sobre papel y a los de información consignada en soporte informático.